sábado, 18 de enero de 2014

Lo prometido es deuda

Dijo:
"Lo he estado leyendo, y debo reconocer que ha sido una experiencia realmente agridulce. Era como hojear un álbum de fotos, verlo todo desde una perspectiva distinta a la mía, pero a la vez muy similar.
Ha estado bien. Ha sido mucho más maduro de lo que creía, observar la historia de algo maravilloso que se contagió de la distancia y del tiempo, y terminó siendo un sentimiento lo suficientemente duro como para doler (como para que ambas partes de la historia se hiciesen daño).
Pero una de las partes resultó captar la historia de un modo distinto y ser capaz de escribirla."

Y tal vez algún día se reescriba.

domingo, 12 de enero de 2014

Reflexión

Realmente no puedo decir que recuerde todas las primeras veces que he vivido, ni tampoco las primeras impresiones cuando conocí a algunas de las personas que hoy considero más importantes, y en el caso de la mayoría de ellas, es porque no soy capaz de recordar momentos en que todavía no formasen parte de mi vida.
Porque la mayoría de personas que conocemos, si han llegado a importarnos, nos cambian, para bien o para mal. Y yo, siguiendo con mi habitual tozudez, me empeño en creerlo, porque me gusta pensar en que he dejado una pequeña huella en la historia de las personas que me importan.
Todavía recuerdo cuando me dijeron que no era la distancia quien separaba a las personas, y no fue hasta mucho después cuando me oprimió la realidad de esas palabras. Pero debo admitir que me alegra que tuviesen razón, y que la distancia no importe mientras nada cambie con esa persona.



-Sin embargo, en ocasiones es inútil luchar por intentar seguir manteniendo a alguien en tu vida, cuando dejó de formar parte de ella mucho tiempo atrás.-

martes, 24 de diciembre de 2013

Y punto.

Yo no lo definiría como un capricho. 
Se trata de sentir la suficiente curiosidad sobre algo que te imaginas, o sabes, que puede ser malo para ti, y sin embargo ser consciente de que vas a intentarlo de todos modos, porque si no lo hicieses probablemente te arrepentirías de no haber visto a donde dirigía ese camino.
No soporto cometer errores, pero debo reconocer que me gusta poder hacerlo. Porque la vida consiste en equivocarse, en elegir diversos caminos, y sobretodo en vivir. Y te aseguro, cariño, que no hay nada más bonito que eso.

miércoles, 4 de diciembre de 2013

Diciembre

Se pellizcó el puente de la nariz y suspiró.
Le dijo:
"Querida, tu tienes tus propios demonios, y la mayoría de ellos se parecen a mi".

Y tenía razón.

-La vida consiste en crear recuerdos-

martes, 19 de noviembre de 2013

¿Como podría alguien no echarte de menos?

Anoche te soñé. Soñé tu sonrisa, tu fuerza, y tus ganas de comerte el mundo.
Soñé contigo, con los recuerdos que hoy parecen imposibles, o demasiado lejanos, con los deseos que llegaron a cumplirse.
Como cuando encajabas en mis poemas como la rima perfecta, o tarareabas tu canción favorita, mientras yo te observaba desde el asiento del copiloto.
Cuando nos encontrábamos encabezando la lista de prioridades del otro (y quiero recordarte que siempre estarás en la mía).
Cuando hacía frío, como ahora, pero las ganas de luchar hacían que olvidásemos todos aquellos aspectos superfluos, y que el frío desapareciese, bajo cualquier manta donde acurrucarse.

Lo dijiste de una forma muy simple, a las 5:15 de esa madrugada: "Es extraño pensar que apenas te conozco".
Lo extraño era pensar que no nos hubiésemos conocido antes.

viernes, 1 de noviembre de 2013

N's Anatomy

Las hojas otoñales caían sobre el suelo formando un mosaico que sería capaz de dibujar, pieza a pieza, por mucho tiempo que haya pasado.
Que se que el tiempo pasa, joder, y que no hay nada más que pudiese haber hecho. Y también sé que podría estar bien, pero no lo estoy en realidad. Porque parece como si el tiempo no pasase, pese a que sepa que ha pasado volando. Tal vez sea que algo en mi se ha congelado, que me he perdido tratando de encontrar a mi antiguo yo.
Llevo días tratando de concentrarme, sin reconocer como me siento, sin saber como, supuestamente, debería sentirme.

Échale la culpa al otoño, a los recuerdos, o a aquello que más rabia te provoque.

miércoles, 16 de octubre de 2013

16 de octubre

Algo en sus profundos ojos marrones me decía que no era tan malo como parecía.
Sus brazos se convirtieron en uno de mis lugares favoritos de este mundo, en una lista encabezada por las sonrisas más cálidas que jamás había visto.

Nunca podré decir si fue una opción el hecho de dejarse llevar, no luchar contra la corriente, dejar que ocurriese lo que debía ocurrir. Porque nada era seguro, pero valía la pena conducir.



Parecía que los tres metros sobre el cielo se nos quedaban cortos, aunque luego la caída fue mucho más grande.
Pero era de esperar.