martes, 19 de noviembre de 2013

¿Como podría alguien no echarte de menos?

Anoche te soñé. Soñé tu sonrisa, tu fuerza, y tus ganas de comerte el mundo.
Soñé contigo, con los recuerdos que hoy parecen imposibles, o demasiado lejanos, con los deseos que llegaron a cumplirse.
Como cuando encajabas en mis poemas como la rima perfecta, o tarareabas tu canción favorita, mientras yo te observaba desde el asiento del copiloto.
Cuando nos encontrábamos encabezando la lista de prioridades del otro (y quiero recordarte que siempre estarás en la mía).
Cuando hacía frío, como ahora, pero las ganas de luchar hacían que olvidásemos todos aquellos aspectos superfluos, y que el frío desapareciese, bajo cualquier manta donde acurrucarse.

Lo dijiste de una forma muy simple, a las 5:15 de esa madrugada: "Es extraño pensar que apenas te conozco".
Lo extraño era pensar que no nos hubiésemos conocido antes.

viernes, 1 de noviembre de 2013

N's Anatomy

Las hojas otoñales caían sobre el suelo formando un mosaico que sería capaz de dibujar, pieza a pieza, por mucho tiempo que haya pasado.
Que se que el tiempo pasa, joder, y que no hay nada más que pudiese haber hecho. Y también sé que podría estar bien, pero no lo estoy en realidad. Porque parece como si el tiempo no pasase, pese a que sepa que ha pasado volando. Tal vez sea que algo en mi se ha congelado, que me he perdido tratando de encontrar a mi antiguo yo.
Llevo días tratando de concentrarme, sin reconocer como me siento, sin saber como, supuestamente, debería sentirme.

Échale la culpa al otoño, a los recuerdos, o a aquello que más rabia te provoque.

miércoles, 16 de octubre de 2013

16 de octubre

Algo en sus profundos ojos marrones me decía que no era tan malo como parecía.
Sus brazos se convirtieron en uno de mis lugares favoritos de este mundo, en una lista encabezada por las sonrisas más cálidas que jamás había visto.

Nunca podré decir si fue una opción el hecho de dejarse llevar, no luchar contra la corriente, dejar que ocurriese lo que debía ocurrir. Porque nada era seguro, pero valía la pena conducir.



Parecía que los tres metros sobre el cielo se nos quedaban cortos, aunque luego la caída fue mucho más grande.
Pero era de esperar.

domingo, 29 de septiembre de 2013

Como un jarro de agua fría.

Cuando te das cuenta de que esa discusión es como intentar resolver un crucigrama para el que no hay respuesta posible.
Cuando intentar arrepentirte de lo ocurrido es como desear no haber descubierto nunca que un sentimiento podía ser tan intenso.



-When you can't get rid of it cause you remember everything-

viernes, 20 de septiembre de 2013

Maserati.

Estábamos ahí, a la suficiente distancia para no tocarnos, para no poder saber en que pensaba el otro.
Era inspirador. La visión perfecta de la curva de tu vientre desnudo, tus manos acariciando mi espalda y tus labios a dos latidos de distancia de los míos.
Me pregunté si realmente iba a ser siempre así. Si todo iba a permanecer intacto cuando volviese. Si cuando parpadease desaparecerías, o si con la llegada del invierno se congelarían los sentimientos, y tus ojos, o los míos, se volverían fríos.
¿Sabes? Con el tiempo he llegado a darme cuenta de lo importante que has sido en mi vida. Por como apareciste en ella, supongo, o por esa sonrisa de chico malo, y esa mirada de niño bueno -de los que no puedes enamorarte-.
Porque no se si estoy enamorada de ti, o de nadie (ya sabes que siempre he considerado que esas palabras se me quedan grandes) pero aún así, en ocasiones detesto quererte. Porque un poco si que te quiero. Tal vez porque te has convertido en el color rojo de mi vida ( si tuviese que verte en un color determinado, sabes que sería en ese). Porque el amor, los celos, la tristeza o la frustración no son sentimientos que puedan calificarse de grises, sino que son del mismo color escarlata que tu/mi pintalabios favorito.
O tal vez porque eres tu, simplemente. 
En ocasiones creo que no hay que buscarle una explicación lógica a algo que no la tiene, ni tampoco hay que pensar en algo que "ambos sabíamos que iba a ocurrir en algún momento" (porque llamarlo destino quedaba muy cursi).

Debo reconocer(te) que he escrito sobre el amor en muchas ocasiones, cuando en realidad es algo en lo que no se si realmente creo. Y supongo que eso es porque, para mi, el amor es esa enorme promesa realmente complicada.
Porque presuntamente, o eso dicen, un día aparece alguien que simplifica todo aquello que tu veías arduo. Y todo aquello que te parecía incorrecto, se vuelve apropiado.

Y Tu apareciste en 2010.

domingo, 8 de septiembre de 2013

Vuelve

Llega el fin del verano, y con ello todo cambia.

Te despides del calor, de la arena, del azul del mar y de las burbujas.
Prometes volver a todos esos lugares especiales y llenos de recuerdos.
Haces una última hoguera, y quemas en ella todos esos deseos que aún están por cumplir.
Preparas la maleta, para volver a ninguna parte.
Y escribes una carta, y la llenas de sonrisas. La lanzas al mar, dentro de esa última botella de ron -del bueno- y te sientas en la orilla, esperando que la marea se las regale a aquél que pueda necesitarlas.

Y luego se te escapa una sonrisa, de esas que saben a mar, a libertad y a esa actitud de "no sabemos nada en absoluto, y es una sensación maravillosa". 
Y te dejas llevar.

sábado, 31 de agosto de 2013

Llueve.

Con el paso del tiempo, aunque nunca he aprendido de ello, me he dado cuenta de que la tristeza siempre va acompañada de la ira, o normalmente es así en la mayoría de ocasiones.
No se puede estar "triste" simplemente, sino que esa tristeza se asocia con los celos, la rabia, la frustración o la confusión. Emociones intensas que hacen que puedas pensar en todo con absoluta claridad (aunque nunca imparcialidad).
Porque al sentirse despechado, apesadumbrado, afligido, se interpreta todo de un modo distinto, mucho más vivo y apasionado. Las imágenes, los recuerdos y las palabras viajan con mayor velocidad por tu mente, sin dejarte un solo segundo de descanso. Demostrándote cuales han sido tus errores, o los de otras personas, haciéndote recapacitar, pensar en aquello que cambiarías si pudieras (a sabiendas de que no puedes). 
Porque esa es la parte más dura, poder recordarlo todo perfectamente (y, sabiendo que existe una mezcla de "lo mejor" y "lo peor" de ello, tener que decidir que parte pesa más de ambas).






Y en esos momentos me pregunto si sería más factible que, en lugar de escribir sobre aquello que siento, porque hay días en que no consigo aclarar ni cuales son mis sentimientos, describiese aquello ocurrido.

Porque las palabras en ocasiones pueden ser demasiado traicioneras, y no interpretar lo que realmente quieres decir, o como te sientes en realidad.