domingo, 29 de septiembre de 2013

Como un jarro de agua fría.

Cuando te das cuenta de que esa discusión es como intentar resolver un crucigrama para el que no hay respuesta posible.
Cuando intentar arrepentirte de lo ocurrido es como desear no haber descubierto nunca que un sentimiento podía ser tan intenso.



-When you can't get rid of it cause you remember everything-

viernes, 20 de septiembre de 2013

Maserati.

Estábamos ahí, a la suficiente distancia para no tocarnos, para no poder saber en que pensaba el otro.
Era inspirador. La visión perfecta de la curva de tu vientre desnudo, tus manos acariciando mi espalda y tus labios a dos latidos de distancia de los míos.
Me pregunté si realmente iba a ser siempre así. Si todo iba a permanecer intacto cuando volviese. Si cuando parpadease desaparecerías, o si con la llegada del invierno se congelarían los sentimientos, y tus ojos, o los míos, se volverían fríos.
¿Sabes? Con el tiempo he llegado a darme cuenta de lo importante que has sido en mi vida. Por como apareciste en ella, supongo, o por esa sonrisa de chico malo, y esa mirada de niño bueno -de los que no puedes enamorarte-.
Porque no se si estoy enamorada de ti, o de nadie (ya sabes que siempre he considerado que esas palabras se me quedan grandes) pero aún así, en ocasiones detesto quererte. Porque un poco si que te quiero. Tal vez porque te has convertido en el color rojo de mi vida ( si tuviese que verte en un color determinado, sabes que sería en ese). Porque el amor, los celos, la tristeza o la frustración no son sentimientos que puedan calificarse de grises, sino que son del mismo color escarlata que tu/mi pintalabios favorito.
O tal vez porque eres tu, simplemente. 
En ocasiones creo que no hay que buscarle una explicación lógica a algo que no la tiene, ni tampoco hay que pensar en algo que "ambos sabíamos que iba a ocurrir en algún momento" (porque llamarlo destino quedaba muy cursi).

Debo reconocer(te) que he escrito sobre el amor en muchas ocasiones, cuando en realidad es algo en lo que no se si realmente creo. Y supongo que eso es porque, para mi, el amor es esa enorme promesa realmente complicada.
Porque presuntamente, o eso dicen, un día aparece alguien que simplifica todo aquello que tu veías arduo. Y todo aquello que te parecía incorrecto, se vuelve apropiado.

Y Tu apareciste en 2010.

domingo, 8 de septiembre de 2013

Vuelve

Llega el fin del verano, y con ello todo cambia.

Te despides del calor, de la arena, del azul del mar y de las burbujas.
Prometes volver a todos esos lugares especiales y llenos de recuerdos.
Haces una última hoguera, y quemas en ella todos esos deseos que aún están por cumplir.
Preparas la maleta, para volver a ninguna parte.
Y escribes una carta, y la llenas de sonrisas. La lanzas al mar, dentro de esa última botella de ron -del bueno- y te sientas en la orilla, esperando que la marea se las regale a aquél que pueda necesitarlas.

Y luego se te escapa una sonrisa, de esas que saben a mar, a libertad y a esa actitud de "no sabemos nada en absoluto, y es una sensación maravillosa". 
Y te dejas llevar.

sábado, 31 de agosto de 2013

Llueve.

Con el paso del tiempo, aunque nunca he aprendido de ello, me he dado cuenta de que la tristeza siempre va acompañada de la ira, o normalmente es así en la mayoría de ocasiones.
No se puede estar "triste" simplemente, sino que esa tristeza se asocia con los celos, la rabia, la frustración o la confusión. Emociones intensas que hacen que puedas pensar en todo con absoluta claridad (aunque nunca imparcialidad).
Porque al sentirse despechado, apesadumbrado, afligido, se interpreta todo de un modo distinto, mucho más vivo y apasionado. Las imágenes, los recuerdos y las palabras viajan con mayor velocidad por tu mente, sin dejarte un solo segundo de descanso. Demostrándote cuales han sido tus errores, o los de otras personas, haciéndote recapacitar, pensar en aquello que cambiarías si pudieras (a sabiendas de que no puedes). 
Porque esa es la parte más dura, poder recordarlo todo perfectamente (y, sabiendo que existe una mezcla de "lo mejor" y "lo peor" de ello, tener que decidir que parte pesa más de ambas).






Y en esos momentos me pregunto si sería más factible que, en lugar de escribir sobre aquello que siento, porque hay días en que no consigo aclarar ni cuales son mis sentimientos, describiese aquello ocurrido.

Porque las palabras en ocasiones pueden ser demasiado traicioneras, y no interpretar lo que realmente quieres decir, o como te sientes en realidad.

sábado, 24 de agosto de 2013

I can’t decide if it’s a choice, getting swept away.

Quería explorar la idea de que algo pudiese ser peligroso e intenso a la vez. Que se te haga atractivo, aunque veas todas las señales de advertencia gritándote que te alejes, porque en el fondo de tu mente algo te susurra que podría ser bueno y valer la pena intentarlo.
Creo que esa es una de esas sensaciones que todos hemos sentido, aunque no nos hayamos parado a pensar en ello en ese mismo instante. Es como si alguien, en lo más profundo de ti, te susurrase que "nada es seguro, pero vale la pena probarlo", ese pequeño conflicto interno que solo te planteas -si llegas a planteártelo- durante un instante, antes de lanzarte al vacío.

Porque para mi, por mucho que llegue un tiempo en el que me haga daño, el hecho de recordar que me hizo sentir algo bueno en algún momento, me demuestra que ha valido la pena (aunque esa sea la peor parte de un final o una pérdida, el saber que hubo un día en el que fue bueno, y ser capaz de recordarlo todo).




-Cuando eres lo suficientemente lista como para huir, pero algo te retiene-

lunes, 12 de agosto de 2013

Taxi cabs and busy streets

Hay noches en las que me siento extraña al pensar que no te conozco desde hace tanto, aunque en mi mente parezca que te conozco desde que tengo capacidad de recordar. Tal vez porque apareciste en un momento de mi vida lleno de cambios, o porque me ayudaste a encontrar una parte de mi misma que desconocía.
En ciertos momentos te/os culpo de ese odio que le tengo a la distancia y al tiempo. Porque, para mi, lo más duro de la distancia es no saber si alguien está pensando en ti o si te está olvidando poco a poco.
De pequeña me dijeron que los kilómetros que te separan de alguien demuestran la importancia que tiene esa persona para ti, que pueden unirte más que nunca o separarte de ella con igual facilidad, y aunque yo jamás creía en esos cuentos que me contaban, me reconforta pensar que tenían razón.
Pese a que suene irónico, no es la distancia la que nos separa de las personas, sino el tiempo (y las verdades a medias, y tantos otros factores).

Aunque mi mente funcione en estos momentos como un caleidoscopio de recuerdos que viajan a mayor velocidad que el avión en el que vuelas. 



"Taxi cabs and busy streets that never bring you back to me, 
I can't help but wish you took me with you"

jueves, 8 de agosto de 2013

Jueves, 8

En ocasiones siento la irremediable necesidad de gritar(te). De alejarme de todo. De acercarme a la nada y cumplir todos aquellos deseos imposibles.
-Aunque no te guste llamarlos imposibles, sino improbables-.

A veces me gusta pensar que existen cosas que tal vez puedan atenuarse, pero nunca puedan desvanecerse del todo. Como los recuerdos. O ese sentimiento de creer saberlo todo, cuando en realidad no se sabe nada en absoluto.
¿Sabes? Algunas veces me pregunto si conoces el efecto que causas en la mayoría de personas, si eres consciente de ser una parte imprescindible en mi vida, y si, aunque no te llame “cariño”, ni “mi vida” y escasas veces te diga cosas bonitas, sabes que las siento.




Alguien dijo una vez que solo debe hablarse (o en este caso escribir) sobre aquello que se conoce.

Y eso hago.