domingo, 30 de noviembre de 2014

30 de noviembre

"En ocasiones, para ganar, hay que saber perder". 
Debo admitir que siempre me ha resultado una frase ridícula. Tienen razón, aprendemos a perder a base de errores, pero nadie suele enseñarnos a ganar.
Y sí, es así, debemos aprender a perder, a fingir ser quienes no somos para conseguir ser quienes queremos. Sin embargo, se le da mucha importancia a marcarnos límites cuando algunas personas lo empiezan todo desde los extremos.
Ella era una de esas personas, comenzaba siempre desde sus limites. Era inconformista y ambiciosa.
"Siempre llegas a tiempo para conformarte, cariño", murmuró una vez, mientras se encendía un cigarro. Y tenía razón.
Era amante de forzar las cosas, de tirar de la cuerda y de lanzarse al vacío, esperando que siempre hubiese algo o alguien que estuviese allí para parar su caída. Y en ocasiones era ella misma quien lo hacía.
Tenía la confianza que en ocasiones le faltaba, y nunca se avergonzó de ello.
"No temas dejarte llevar," me dijo "pero reflexiona antes de tomar decisiones, porque no hay nada más cruel que culparte por tus propias acciones".

11 comentarios:

  1. En la vida nadie te enseña a ganar ni a perder. Todo ese proceso es un conjunto de experimentos de ensayo-error con más o menos acierto. Sin embargo, antes de empezar el experimento, debes estar preparada para ambas posibles consecuencias.
    un besoo!

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  2. Pues sí, me quedo con el final... No hay nada más cruel que culparte por tus propias acciones...
    Por cierto, has sido premiada en mi bolg.
    Un saludo!

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  3. Es la dolorosa verdad: nadie nos enseña a ganar o a saber qué hacer cuando perdemos, solamente podemos saberlo aprendiendo de los errores que vamos cometiendo. Aunque por ahí podemos llegar a tener a alguien que nos cuente su experiencia.
    ¡Suerte!

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  4. Es una verdad tan grande que muchas veces duele conocerla. Es cierto que uno aprende de los errores, pero hay ocasiones en los que podríamos ahorrárnoslos (y el dolor que conllevan) tomándonos un único segundo antes de hacer las cosas. Una preciosa reflexión -porque es cierta- que nos recuerda la realidad en la que vivimos.
    Si quieres, pásate por el blog que comparto con unos amigos!

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  5. Me encanta la descripción. Es como una persona que a muchas nos gustaría ser.
    Segura, libre, inconformista. Se deja llevar.
    Me ha recordado a un texto que estoy escribiendo.
    Y me ha dado por pensar si también tú estás escribiendo sobre alguien que conoces o alguien que te gustaría conocer.
    En lo que tienes mucha razón es en "Siempre llegas a tiempo para conformarte"

    Muchas gracias por pasar por mi blog y comentar, es genial.

    Un abrazo!!

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  6. Yo también soy inconformista, pero reconozco que peco de extremos: o me dejo llevar demasiado o tengo tanto miedo que pienso en exceso como para poder disfrutar.
    Muá.

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  7. Para mí, conformarse es ponerse límites, y pienso que lo mejor que podemos hacer es aspirar a más para nosotros mismos.
    Muchísimas gracias por todos tus comentarios y cariño.
    Me ha encantado el texto, espero que nos veamos pronto.
    Venas de hielo en http://albordedetucama.blogspot.com.es/
    M.

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  8. Aprendemos a perder a base de errores o, más bien, aprendemos a ganar a base de errores; estos son los que, de algún modo, nos guían por el camino correcto. Culparse a uno mismo por sus propias acciones es lógico y, en ocasiones, necesario para no repetir los mismos errores una y otra vez; sin embargo esta culpa no debe durar eternamente... ¡En qué sinvivir estaríamos entonces!
    Me ha encantado leerte, un beso.

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  9. Arrebatador, das una de cal y otra de arena! Me encanta, dices verdades como una casa "porque no hay nada más cruel que culparte por tus propias acciones". Creo que muchas/os son así, con confianza en si mismo a veces y otras derrumbados por los suelos. Extremistas pero conformes con serlo.

    Me ha encantado volverte a leer

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  10. Hola cielo! Deberían darle otro motivo a la frase o estructurarla de diferente forma. Cuando ganamos también perdemos y cuando perdemos también ganamos. No por mucho a de ser poco ni por ser poco a de ser mucho. La ultima frase del texto me encanta y es así tenemos que dejarnos llevar sin importarnos los errores que cometamos asa es la filosofía de vida supongo.
    un besito<3

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  11. Creo que lo peor no es el no saber ganar o perder, sino el hecho de que en el caso de perder solemos culparnos a uno mismo. "Quizá si hubiese hecho esto, o no hubiese hecho lo otro..." Tenemos que aprender a pensar antes de actuar, y a esperar unos resultados consecuentes a nuestros actos. Una vez llegado a ese punto, el saber ganar o perder llegaría solo. :D

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