domingo, 4 de noviembre de 2012

Cuatro de noviembre

Se mordía el labio inferior, solía hacerlo cuando estaba nerviosa. También acariciaba su pelo, movía sus rizos de un lado a otro. Los deshacía y los volvía a formar con sus dedos.
Tenía cara de muñequita, su padre solía repetírselo cuando era pequeña; piel clara y labios rojos, y unos ojos pardos que cambiaban según su estado de ánimo, aunque poca gente sabía que los tenía más verdes después de haber llorado.
Miró el reloj, impaciente, y levantó la mano en ese gesto universal de "Camarero, otro de lo mismo".
Se bebió la copa de un trago, con los ojos cerrados, sin sal, ni limón. La muñequita rebelde volvía cuando ella prescindía de sus pensamientos.
Se rió sola, esa podría ser la típica escena americana, pero el camarero no parecía por la labor de querer hacer de psicólogo, ni estar dispuesto a decirle que aún no era tarde, ni que corriese hacía el aeropuerto y le pusiese un final feliz a esa noche. Ni ella era de las que bebían para arriesgarse conduciendo luego.
Sonrió con ganas y miró su teléfono, en busca de un mensaje del estilo de: "Nena, ¿Cuantos tequilas más piensas tomarte?" o un "Estás preciosa esta noche" y miró de refilón la puerta de aquel bar de carretera, asegurándose de que aquello no era una película.

Y decidió seguir mareando a aquellos pequeños icebergs que se bañaban en su cosmopolitan.

6 comentarios:

  1. A mi también me suelen decir que tengo cara de muñequita, y lo odio. Una noche de desconexión se la merece todo el mundo.

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  2. Me encanta la entrada!!! ´Todo el mundo debe desconectar del mundo en general alguna vez pq sino nos volveríamos todos locos!!! ^^
    Me encantó. BSS

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  3. Todos alguna vez necesitamos detener el mundo un momento (o el tiempo que consideremos necesario) para coger algo de aire y seguir adelante con todo. Un saludo.

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  4. Me parece que esta vez, para ella, sí fue tarde. Me ha gustado mucho. :-)

    atlantis2050.blogspot.com

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  5. Quizás el mensaje llegara demasiado tarde, cuando estuviese lo suficientemente ebria como para no poder leerlo.

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  6. la vida no es una película cuando no queremos que sea. Las cosas no surgen -normalmente- por generación espontanea, hay que salir a buscarlas! ;)

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